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OREJA PARA ESPLÁ EN ACHO, EN TARDE DIGNA DE OLVIDO
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Lima, Perú. (31/10/04). Por Henrry Almeyda Geldres. Plaza de Toros Acho, casi media entrada Se realizó la primera corrida de toros en la segunda de abono feria Señor de los Milagros. Cuatro Toros de la ganadería de San Pedro y dos de San Simón, ambas peruanas, propiedad de Don Orlando Sánchez Paredes, escasos de presencia, justos de peso y sin transmisión, para los españoles Luis Fco. Esplá, Juan Diego y el azteca Ignacio Garibay, ovacionados en los tercios. Luis Fco. Esplá, estuvo en maestro desde que se abrió con el capote, excelente ubicación como director de lidia, su primero que sale suelto y trotón, lo sujeta; quites por navarras y serpentina. Con las banderillas coloca tres buenos pares, destaca el ajustadísimo tercero al violín, agradece destocado la ovación. Brinda al público, inicia al hilo de las tablas por alto, derechazos y naturales, el toro va con la cara alta. Ayudados y un afarolado aprovechando el viaje del toro. Estocada desprendida y descabellos. Palmas. Al cuarto de la tarde, alegre con el percal, se luce nuevamente con los garapullos, su faena muleteril lo realiza sin desmontarse, saca de las tablas a los medios muy torero a su enemigo, La música no se hace esperar. Ayudados llevando detrás de la cintura al toro, naturales y las palmas del respetable para el alicantino, molinetes, circulares en que humilla el toro y el de pecho. Estocada y oreja. Esplá, nos deja ese sabor y fragancia a buen 'vino añejo', ¡gracias maestro!, el público reconoce lo clásico de su toreo. A Juan Diego, quien debutó en Lima, le tocó un toro con poca raza en su primero, presumiblemente cojo de la pata izquierda, el público protesta, y a coro expresa ¡Otro Juez!, pero la autoridad no se inmuta. No brinda, y su labor muleteril pasa desapercibido y carente de valor para el público. Estocada. Pitos en el arrastre y bronca al juez. Al quinto, que no cala en el público, derechazos en los medios, resbala en la cara del toro y suerte que no hace por él, insiste por derechazos. Media y descabello. Silencio. No tuvo fortuna, la referencia de torero clásico quedó ahí, como referencia. Ignacio Garibay, desde que se hizo acreedor del preciado trofeo en honor la Señor de los Milagros (2001), sólo ha decepcionado a la afición limeña. A su primero lleva por chicuelinas caminando, sin gracia, alarga la faena. Estocada y silencio. El que cerró plaza, un animal con escasísima presencia, el público protesta, el animal se cae y demora en reincorporarse, antes de culminar con el acero, el público abandonaba los tendidos indignado. Pinchazo y Estocada. Pitos. El azteca debe tomarse un descanso sabático en la feria limeña y tener la posibilidad de regresar después. |
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