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Por
Francisco Mateos.
Fotos Javier Martínez.
Canales Rivera afronta un ajetreado mes de agosto con la madurez
de quien lleva ya seis años de alternativa y con el refuerzo moral del
éxito alcanzado el pasado 4 de agosto en El Puerto, saliendo a hombros
junto a José Tomás.
No ha sido una trayectoria fácil: temporadas irregulares en cuanto al
número de festejos y 14 cornadas que jalonan su cuerpo han sido obstáculos
que ha tenido que salvar.
Este jueves 15 de agosto torea en la Maestranza, plaza en la que no hacía
el paseíllo desde octubre de 2000. Es un día emblemático en el calendario
taurino sevillano, festividad de la patrona, la Virgen de los Reyes; tras
esta corrida, cuatro corridas más en los tres días posteriores. A medias
entre su tierra gaditana de Zahara y la finca familiar de Sevilla, Canales
Rivera vela armas para el 'asalto de agosto'.
-¿Cómo se afronta torear de nuevo en la plaza de la Maestranza de Sevilla?
-Con mucha ilusión y fe en que todo va a salir bien. Sobre todo convencido
de que, sea como sea la corrida, estoy preparado para estar a la altura
de las circunstancias. La madurez como torero es importante y yo, después
de varios años de matador y conocer la cara amarga de la Fiesta, he llegado
a ese estado de madurez torera. -¿Llega esta corrida de Sevilla en buen
momento?
-Creo que llega en el mejor momento posible. Este año ya he toreado en
Barcelona, Madrid, El Puerto,... Son plazas importantes en las que he
logrado destacar en mayor o menor medida. La última, la de El Puerto,
dejando a un lado las orejas y la salida a hombros, ha sido muy importante
para mí, para sentirme torero y coger impulso. Fue un día muy bonito en
el que me dí cuenta de que estoy realmente en un momento bueno que va
a estallar entre esta temporada y la que viene. Lo de El Puerto ha sido
muy importante a nivel personal.
-Toros del Conde de la Maza en Sevilla...
-Sí, ya sé que es una corrida catalogada de 'dura' pero a estas alturas
no me asusto de nada. De todos modos, un toro bueno sale hoy día en cualquier
ganadería, y malo también sale en cualquier hierro. Esperemos que esta
corrida de Sevilla del 15 de agosto tenga, al menos, tres toros buenos
y nos toque uno a cada uno de los que vamos a hacer el paseíllo.
-¿Está
siendo esta temporada un año para asentar las bases de una buena temporada
en 2003?
-Está claro que el esfuerzo y los resultados que se están logrando este
año deben tener su respuesta en la próxima temporada. La campaña próxima
debe ser distinta en su planteamiento, en cuanto a número de corridas
y plazas en las que se toreará. Además, hay que sumarle que será un año
más de oficio y madurez.
-Su trayectoria ha sido dura y complicada. Cornadas fuertes y casi seguidas
al poco de tomar la alternativa, parones y temporadas irregulares en número
de corridas...
¿No se ha aburrido?
-Me he aburrido muchas veces, pero el querer es poder, y mientras siga
viendo que soy capaz de torear a gusto un toro, aquí voy a estar, por
encima de cualquier contratiempo.
-Tal y como está el escalafón en cuanto a los compañeros, ¿ve con claridad
cuál es el hueco de Canales Rivera, su posición en el toreo actual?
-Sé que quiero ser figura del toreo, que mi meta está muy arriba, llegar
a lo más alto, ser capaz de mostrar todo lo que llevo dentro. Mi posición
en el toreo, como siempre ocurre, lo pondrá el toro, que es el que pone
a cada uno en su sitio.
-¿Se ha visto a Canales Rivera en plenitud en algún momento?
-No, ni mucho menos. Todavía nadie ha visto cómo soy capaz de torear.
Hasta hace poco he estado a un 50% o 60% de mis posibilidades como torero.
Soy capaz de mucho más.
-Tras la corrida de toros de Sevilla le espera un mes de agosto ajetreado...
-Así es. A día siguiente, el 16, toreo dos corridas: por la tarde en Cenicientos
y por la noche en Leganés. El 17 hago el paseíllo en Herrera del Duque,
el 18 en Azuaga, el 24 en Sabiote, el 30 en una goyesca en Chiclana, el
31 en Olvera... Tengo en qué entretenerme, ¿verdad?
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