Simao Da Veiga
Simao da Veiga, hijo del rejoneador del mismo nombre, ha sido uno de los caballeros portugueses más importantes de todos los tiempos. Nacido en Lavre el 27 de junio de 1903, sus primeras lecciones del arte del rejoneo las recibe de su padre, otro importante torero a caballo. Con 17 años toma la alternativa en Lisboa, el 4 de junio de 1922, y su acertada actuación hace que comience a alcanzar gran fama en los ruedos lusos, una fama que muy pronto se extendería más allá de las fronteras de su país.
Fue el 13 de junio de 1924 el día en el que actuó por primera vez en España, con motivo de la corrida de toros que se celebró para agasajar a los reyes de Italia, que visitaban nuestro país. Su labor fue muy del gusto de los aficionados, por lo que seis días más tarde se presentó en Madrid, causando de nuevo una gratísima impresión. Pese a ello, durante las dos temporadas siguientes no pisa nuestros ruedos, limitándose a actuar en plazas portuguesas.
Sí lo hizo en 1927, año en el que sumó 27 actuaciones, un cifra que no había sido alcanzada antes por ningún rejoneador portugués, lo que da una idea aproximada de su categoría profesional.
Al parecer, gran parte de su fama se debía a las cualidades toreras de una de sus jacas, a la que mandaba solamente con las piernas, lo que le permitía colocar banderillas a dos manos llegando mucho a los toros. La gran espectacularidad de la suerte caló hondo en los aficionados y le proporcionó gran fama. Esta circunstancia continuó vigente durante los primero años de la década de los treinta y le llevó a compartir cartel casi todas las tardes con la máxima figura de la época, el cordobés Antonio Cañero.
En su país, por supuesto, logró mantenerse como número uno de los rejoneadores durante muchas temporadas, pero también logró ser uno de los más populares en España. Una de sus virtudes fue, además de las ya expuestas, intentar aclimatar el rejoneo portugués a las costumbres taurinas españolas, haciendo alarde de gran destreza sobre la monta, algo que no había conseguido antes ningún compatriota suyo.
Simao da Veiga estuvo unido a su profesión hasta su prematura muerte, sobrevenida el 18 de agosto de 1959. Días antes, tras matar a su primer enemigo en la plaza de Caldas da Reinha, se sintió enfermo cuando aún se encontraba en el callejón de la plaza. La causa, una dolencia cardíaca que, finalmente, terminó con la vida de una de las grandes figuras del rejoneo mundial.