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Fermín Bohórquez
Escribano
Nacido el 12 de septiembre de 1933 en Sevilla, Fermín
Bohórquez Escribano forma parte de una de esas dinastías
añejas relacionadas con el mundo del toro. Su padre era ganadero
de reses bravas y esto le hace estar desde niño muy cerca
de los toros y, por supuesto, también de los caballos. Sin
embargo, no comienza a rejonear a una edad demasiado temprana,
ya que su primera actuación en público se produce cuando contaba
con 26 años, en un festival benéfico celebrado en Ubrique
(Cádiz), de septiembre de 1959. En él se lidiaron astados
de su padre y logró un importante triunfo, acompañado en el
ruedo por Álvaro Domecq.
Su debut profesional tiene lugar dos años después, el 1 de
junio de 1961, en Pamplona, con reses del hierro familiar,
mientras que su primera actuación en Madrid la lleva a cabo
el 20 de mayo de 1962, en la Feria de San Isidro. De nuevo
se enfrenta a un astado de su padre, completando una tarde
en la que actuaron Manolo Vázquez, Curro Romero
y Alfredo Leal con toros de Carlos Núñez.
Si durante la década de los sesenta ya comienza a despuntar
entre los toreros de a caballo, durante los 70 se consagra
definitivamente como una de las figuras del momento. Esto
se debe a los numerosos triunfos que obtiene en plazas importantes
como la de Sevilla, donde logró el Trofeo Maestranza al mejor
rejoneador en la Feria de 1970 y en la de 1972. En estos años
suma alrededor de 30 tardes por temporada, cifra que va reduciendo
poco a poco por voluntad propia. En el invierno de 1981-2
viaja a América para actuar en Colombia, Perú y Ecuador y
a su vuelta ha España mantiene su buen tono. Un ejemplo de
ello es la corrida celebrada en Córdoba el 28 de mayo de 1983,
donde tras escuchar los tres avisos en su primer toro corta
dos orejas en collera con Joao Moura.
En 1984 vuelven a aumentar sus actuaciones hasta un total
de 25 y una de las tardes más importantes de la temporada
es la de Huelva, el 31 de julio, cuando logra salir en hombros
tras haber cortado dos orejas a los ejemplares que le correspondieron
del hierro de Concha y Sierra.
En 1985 el número de sus actuaciones retoma la dirección descendente,
pero lo logrado durante sus más de veinte años en la profesión
le proporciona el reconocimiento de los aficionados. Un ejemplo
especial de este reconocimiento es la concesión de la Medalla
de Plata de Cantabria por la citada comunidad, medalla que
le fue impuesta durante un festival benéfico celebrado en
Santander el 30 de agosto de 1985, festival en el que actuó
por primera vez su hijo, Fermín Bohórquez Domecq.
Poco se prodiga Fermín Bohórquez en los últimos años
de la década de los ochenta, tan poco que en 1989 tan sólo
actúa una tarde, aumentando a 3 en 1990 y manteniéndose inactivo
durante la temporada de 1991. Después, tan sólo se le ha podido
ver en algunas ocasiones especiales, como el festejo celebrado
en el Puerto de Santa María el 20 de agosto de 1992, una corrida
nocturna en la que interviene de forma especial en algunos
toros, junto a su hijo, Javier Buendía y los hermanos
Domecq.
La siguiente temporada es cuando decide decir adiós definitivamente
a los ruedos, actuando tres tardes, y despidiéndose en Jerez
el día 9 de octubre, en un festejo televisado donde estuvieron
presentes ocho rejoneadores. Al finalizar el mismo fue sacado
en hombros por sus compañeros.
Desde entonces, Fermín Bohórquez se encuentra volcado
en su faceta de ganadero y tiene la satisfacción de ver cómo
su hijo continúa en los ruedos con la tradición familiar que
él inició.
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