AQUILINO PASCUAL:
"LLEVO VEINTE AÑOS EN ESTO... Y HE VISTO DE TODO"


Por Nuria Pombo
Aquilino PascualAquilino Pascual es un veterano del escalafón de rejoneadores. Él conoce muy bien la lucha que hay que librar para mantenerse año tras año con la dura rivalidad que existe y lo tremendamente complicado de mantener una cuadra competitiva. Este caballero segoviano, en la decena de festejos que lleva este año, ha mostrado una gran afición y saber hacer, corroborado con un certero rejón de muerte.

- ¿En qué momento profesional se encuentra?
- Estoy en un gran momento. La verdad es que está dando resultados la planificación que he tenido todo este invierno, no sólo de entrenamiento con los caballos, sino con un nuevo carretón y un rejón ficticio. El año pasado perdí muchos triunfos a la hora de matar y ahora mismo tengo bien cogido el sitio. El caballo que más seguro me hace sentir en esta suerte es ESTORIL, un alazán portugués con el que llevo cuatro o cinco años y tiene un gran oficio.
- ¿La temporada 2002, en general, cómo la está viendo?
- Muy dura, porque la competencia es grande y los dineros son muy escasos. Los empresarios te discuten hasta diez mil pesetas, pero la Administración se lo está poniendo muy difícil a ellos con los temas de la Seguridad Social, los Ayuntamientos que aprietan más que nunca... Este año se están dando menos festejos de rejones y, además, en peores condiciones que nunca. Yo, de hecho, este año estoy cobrando menos que el pasado y eso estando mejor que nunca, porque no recuerdo una racha mía tan buena.
- ¿Cuáles son las bazas más seguras de este año en su cuadra?
- En banderillas está CLARÍN, lusitano de capa isabela muy espectacular. Corre muy bien de costado, se cruza fenomenal y tiene una batida muy buena. También tiene alta escuela y no le faltan los adornos que tanto gustan en los pueblos. Es la tercera temporada que llevo con él, pero ésta es la que está rompiendo. De salida confío mucho en HABANERO, que va de frente y es muy seguro.
- ¿Qué calendario le queda por delante?
- Este año acabaré en los veinticinco festejos. Tampoco me interesa sumar festejos por sumar, sino que quiero ponerme en una cifra. No es mucho lo que ando pidiendo, pero si estoy bien creo que merezco que me den lo que pido. En esto sólo se hacen ricos dos o tres y tengo claro que no estoy aquí para eso, pero por lo menos que no me cueste dinero.